Anaís Verenguer

Verdadera Madurez Emocional

Verdadera madurez emocional

¿Alguna vez te has preguntado si realmente eres madura emocionalmente?

¿Tus reacciones, decisiones y relaciones reflejan a una persona responsable de su vida… o, en algunos momentos, esto desaparece?

Es una pregunta incómoda, pero profundamente importante para poder empezar a vivir una vida plena y consciente. Porque crecer es automático, pero madurar… no lo es.

Muchas personas creen que por el hecho de crecer físicamente ya nos convertimos en adultos. Pero ser adulto físicamente no tiene nada que ver con ser adulto emocionalmente, es decir, el cuerpo crece, pero la madurez emocional no tiene por qué hacerlo.

Envejecer es inevitable, madurar es una elección

Este es el título del nuevo programa de Aprendiendo a Vivir con Santiago Domingo en el que participo en el que abordamos la madurez emocional.

En la vida hay algo inevitable: el paso del tiempo. Sin embargo, hay algo que no viene garantizado con los años… la madurez emocional.

Puedes tener 30, 40 o 60 años y seguir reaccionando desde el miedo, la inseguridad o la dependencia emocional. O, por el contrario, puedes empezar a vivir desde la responsabilidad, la coherencia y la conciencia.

Envejecer es automático, pero madurar es una decisión interna.

¿Qué es la madurez emocional (de verdad)?

Cuando hablamos de madurez, no hablamos de edad, ni de cumplir con ciertos roles sociales (trabajo, familia, responsabilidades…). Hablamos de algo mucho más profundo:

  • Capacidad para responsabilizarte de tu vida
  • Saber gestionar tus emociones sin huir ni reaccionar automáticamente
  • Actuar desde la coherencia, no desde la herida
  • Tener autoconocimiento y conciencia de ti misma
  • Poder elegir cómo actuar, en lugar de reaccionar impulsivamente

La madurez emocional no significa dejar de sentir, ni volverte fría o distante. Tampoco significa dejar de disfrutar o “dejar de ser niña”.

De hecho, una persona emocionalmente puede reír, jugar, ilusionarse… pero sin perderse en sus emociones ni depender de ellas.

El gran autoengaño: ser adulta no significa ser madura

Vivimos en una sociedad llena de “adultos” que, en realidad, siguen reaccionando como niños heridos. Vemos constantemente personas que:

  • Se enfadan cuando algo no sale como esperan
  • Culpan a los demás de lo que les ocurre
  • No saben poner límites
  • Dependen emocionalmente de otras personas
  • Viven desde el miedo, la inseguridad o la necesidad de aprobación
  • Viven juzgando a los demás y criticando

Esto ocurre porque, aunque el cuerpo crece, muchas partes emocionales se quedan bloqueadas en experiencias del pasado.

Desde la mirada de la biodescodificación, cuando vivimos un impacto emocional intenso en la infancia, una parte de nosotras puede quedarse “congelada” en ese momento.

Y desde ahí… seguimos reaccionando, aunque hayan pasado años.

Cada persona madura a su ritmo

No existe una edad concreta para ser madura emocionalmente.

Depende de tu historia, de lo que has vivido y, sobre todo, de tu nivel de conciencia.

Hay personas que:

  • Maduran rápido debido a experiencias intensas o porque su supervivencia depende de ello, pero no quiere decir que esta maduración se haya producido de manera sana.
  • Otras que evitan mirarse y permanecen años en los mismos patrones.
  • Algunas que son muy maduras en un área… pero muy infantiles en otras.

Por eso, más que juzgarte o compararte, es importante que te hagas una pregunta clave:

¿En qué áreas de mi vida sigo reaccionando de manera desproporcionada o con una respuesta que no es coherente a quien quiero ser?

Un pequeño avance de lo que viene

En la segunda parte de este artículo vamos a ir un paso más allá.

Porque entender qué es la madurez está bien…pero aprender a desarrollarla en tu día a día es lo esencial.

Por eso hablaremos de:

  • Cuál es la base de la madurez emocional
  • Señales de que necesitas madurar emocionalmente
  • Y tips para empezar el proceso de maduración emocional
Si este tema te ha resonado…no es casualidad

Muchas veces sentimos que queremos cambiar, pero no sabemos cómo hacerlo de verdad, porque el origen está en un nivel más profundo.

En mis sesiones trabajo precisamente ahí: en el inconsciente, para identificar y transformar la raíz emocional que está detrás de tus patrones.

Si sientes que es tu momento, puedes escribirme y te explico cómo puedo acompañarte.

Y si aún no has visto el vídeo del programa Aprendiendo a vivir en el que hablamos de este tema, te invito a que lo hagas y te abras a diferentes perspectivas

Y si quieres estar al día de toda la info que voy publicando, suscríbete a mi boletín de noticias o a mis canales de difusión para no perderte nada.

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