Anaís Verenguer

El autosabotaje: Origen Emocional

El autosabotaje: Origen emocional

¿Alguna vez has sentido que quieres hacer algo, que tienes un objetivo y, sin saber por qué, algo dentro de ti parece poner un freno?

¿Te has preguntado por qué, cuando estás a punto de alcanzar algo que deseas, algo ocurre y se bloquea ?

En consulta veo diariamente como mis clientes se autosabotean en su día a día, y también en las sesiones de terapia bloqueando así el acceso a la vida que realmente desean.

El darnos cuenta de este autosabotaje me parece un tema importante, ya que son comportamientos que tenemos y ni siquiera somos conscientes de ello, o incluso los justificamos.

En el autosabotaje no son las circunstancias externas ni las experiencias de vida las que te ponen freno…, eres tú misma la que te boicoteas y así no llegas nunca a alcanzar lo que deseas.

Qué es el autosabotaje

El autosabotaje comprende una seria de comportamientos que te impiden alcanzar tus metas, tus objetivos, eso que realmente quieres. Y esto te bloquea, te frena como si fuera una barrera que no puedes traspasar para llegar a lo que realmente deseas.

Eso que quieres alcanzar no tiene que ser una gran meta, ya que este boicot puede aparecer cuando quieres estudiar, hacer un cambio en casa, terminar con algo que has empezado, implementar un hábito nuevo, hacer deporte regularmente, etc.

Y lo primero que hay que tener claro es que este comportamiento bloqueante no se elige conscientemente, es algo totalmente inconsciente.

Formas de autosabotaje

El autosabotaje no siempre es evidente. A menudo se disfraza de comportamientos cotidianos que, sin darte cuenta, te alejan de tus objetivos. Las formas más frecuentes que veo en consulta son:

  • Procrastinación: Pospones tareas importantes para “más tarde” con diferentes excusas. Aunque parezca pereza, en realidad es un mecanismo de defensa para evitar enfrentarte con la tarea de hacerlo o con el resultado.
  • Perfección:  La necesidad de que todo esté perfecto antes de empezar o terminar. Mientras no consideres que es “lo suficientemente bueno”, no avanzas, y así evitas el riesgo de que no sea perfecto, porque el peligro está en que no esté perfecto.
  • Abandonar tareas o proyectos: está casi listo, no queda nada, y en el último momento no sigues, decides no terminarlo a pesar de estar ya a las puertas del final. Otras veces vas cambiando de un proyecto a otro sin concluir ninguno.
  • Compararse con otros de manera negativo: por ejemplo, “el otro es mejor, yo no puedo hacer o no lo hago tan bien”. Aquí entras en el juicio interno a ti misma que hace que pongas en duda tus capacidades.
  • No pasar a la acción: quieres algo, tienes un objetivo, pero no haces nada para conseguirlo, solo te quedas en el deseo.
  • Señales: en ocasiones, justificas el no hacer algo que querías o abandonar totalmente el proyecto o la idea con la frase “es una señal de que no es para mí, o de que no es el momento”. Es una manera de procrastinación encubierta.
  • La autocrítica destructiva: Convertir un pequeño error en un drama personal. En lugar de aprender, te castigas internamente, lo que mina tu confianza y te paraliza para volver a intentarlo.
  • La indecisión crónica: Quedarse atrapado en el análisis constante, sin poder tomar decisiones claras. Esto mantiene la situación estancada y evita que ocurra cualquier cambio, sea bueno o malo.
¿Falta de voluntad o hay algo más?

El gran problema de estos comportamientos que te boicotean es que generan creencias negativas de los demás hacia ti que, al final, te las acabas creyendo. Por ejemplo,

  • Eres una vaga
  • Eres una desordenada
  • No tienes fuerza de voluntad
  • No vales para nada. Eres inútil o tonta
  • Que falta de organización tienes

Y así podemos seguir en una larga lista, pero,

No es falta de voluntad, ni es falta de capacidad. Realmente es un mecanismo de protección inconsciente para evitarte un sufrimiento interno.

Beneficios inconscientes detrás del autosabotaje

Este autosabotaje es la punta del iceberg, es lo que podemos percibir a nivel comportamental. Por debajo de todo eso hay conflictos emocionales arraigados totalmente inconscientes.

Cuando te autosaboteas, lo que haces en realidad es un intento de protegerte de un sufrimiento, de algo que, para tu inconsciente, supone un peligro. Tu sistema nervioso busca seguridad. Tu cuerpo ya aprendió a dar esta respuesta para protegerse, aunque te impida el crecimiento que buscas.

Este boicot que te haces te protege de volver a sufrir porque si te pones con la tarea, la idea o el proyecto que tienes podrías:

  • No conseguir finalizar esa tarea, lo que te haría sentirte fracasada. Y debajo de ese fracaso podría haber creencias como “no valgo, soy una inútil, no sirvo para nada” con lo que la solución es no ponerse con esa tarea nunca
  • Sentirte frustrada e incapaz de hacerlo, o no saber cómo hacerlo. Y aquí también se pueden activar creencias como las anteriores o incluso una necesidad de ser perfecta o de tener que hacerlo todo por ti misma sin tener que pedir ayuda ni reconocer que no sabes porque eso te desvaloriza, y genera un sufrimiento
  • Tener éxito: Podría haber una memoria propia o incluso transgeneracional sobre alcanzar el éxito. Por ejemplo, si lo consigues, si lo haces bien te van a criticar, o rechazar, te van a tener envidia y te quedas sola, y apartada. También podría haber una memoria heredada de que el éxito es peligroso porque algún antepasado sufrió o murió por tener éxito.
  • Miedo a que te juzguen, a que te desvaloricen por lo que has hecho, a que no sea lo suficientemente bueno.
  • Miedo a cambiar, a ser diferente porque podría haber la memoria inconsciente de que el cambio es peligroso o de que no se puede cambiar.
Cómo empezar a gestionar el autosabotaje de forma consciente

A veces es difícil darse cuenta, sobre todo cuando lo enmascaras con que son “señales” porque de esta manera no tienes que entran en contacto con como te sientes realmente.

Entrar en contacto con tus emociones es la clave para empezar a identificar estos patrones de comportamiento que te limitan. Y para entrar en contacto con las emociones tienes tu maravilloso cuerpo que va a reaccionar a la emoción rápidamente y te va a dar esa información sutil, pero importante, sobre como te sientes realmente.

Entonces, cuando te sabotes, inconscientemente no te permites alcanzar tus metas u objetivos y eso, en la mayoría de las ocasiones, genera rabia, frustración e impotencia que sí es fácil de identificar a nivel corporal.

Herramientas para trabajar el autosabotaje

Lo primero que te diría es: no le hagas caso a tu mente.

Para mí, la mente, el pensamiento que aparece detrás de eso es para mantenerte en esa supuesta protección inconsciente para evitarte un sufrimiento. Entonces, en vez de dejar que estos pensamientos o miedos que aparecen te arrastren, conviértete en la observadora de tus emociones y de tus pensamientos, y pregúntate internamente:

  • ¿Qué me estás diciendo hoy?
  • ¿Qué me estás haciendo sentir?
  • ¿Para qué?

Porque si no pones en tela de juicio tus pensamientos y tus sensaciones, es muy fácil caer en la resignación y justificarse con frases como “no era mi momento” o “no tenía que ser”, cuando, en realidad, es un autosabotaje.

Por ejemplo, tienes una reunión o algo importante que te va a permitir mejorar en algún ámbito de tu vida, y va y se te pincha la rueda del coche, o te pones enferma o se pone enfermo tu hijo, y lo justificas “Es que no tenía que ir. Eso es una señal” cuando en realidad te estás bloqueando inconscientemente para evitar vivir esa situación.

Entonces, desde ese estado de observadora de lo que sucede en tu interior, se trata de aceptar lo que está sucediendo en ti en ese momento, de tomar conciencia de lo que sucede a nivel inconsciente en ti para poder transformarlo. El objetivo es aceptar lo que pasa en ese instante y salir de la lucha interna.

Pasos prácticos para empezar
  • Identifica tu forma de autosabotearte. Porque ahí es donde tienes la información. Ese autosabotaje es la solución: el comportamiento que te bloquea evita un sufrimiento mayor, un peligro inconsciente.
  • Trátate con compasión y cariño. Sin reproche, sin juzgarte, sin tratarte de vaga, porque muchas veces se generan estas creencias. Acepta el comportamiento sin juzgarlo.
  • Coge lápiz y papel y pregúntate: ¿Cuál sería el problema, qué es eso tan terrible que ocurriría si yo consigo lo que quiero, si alcanzo esta meta, este objetivo?. Aunque te hagas la pregunta desde tu parte mental, observa la respuesta en la sensación de corporal, porque ahí es donde te puede venir la respuesta a través de una molestia, un dolor, un miedo. Ahí vas a tener la respuesta a lo que hay debajo de esa necesidad de autosaboteo.
  • Si consigues llegar y entrar en eso y aceptarlo, estupendo. Si no, puedes buscar ayuda profesional para poder trabajar el origen emocional del autosabotaje y cambiar tus creencias inconscientes. Y pase lo que pase, recuerda que, al menos, ya tienes información de lo que está pasando en tu interior.
Te acompaño?

Si este tema te resuena y quieres que te acompañe a generar el cambio en tu programación inconsciente para dejar atrás estos comportamientos bloqueantes, ponte en contacto conmigo y te cuento como puedo ayudarte. En terapia trabajamos precisamente en ese nivel profundo: en el origen emocional de lo que sientes, para poder liberarlo y transformarlo desde dentro.

Si sientes que es tu momento, puedes escribirme y te explico cómo puedo acompañarte.

Y si aún no has visto el vídeo del programa “Aprendiendo a Vivir” donde hablamos de este tema, te invito a hacerlo y a disfrutar del debate.

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