La cistitis o infección urinaria baja es una inflamación de la vejiga. Es una problemática más habitual en mujeres que en hombres y, aunque la medicina no establece diferencias en una cistitis entre hombres y mujeres, a nivel emocional son conflictos diferentes.
Desde el punto de vista de la biodescodificación, esta enfermedad nos habla de un problema en nuestro territorio. El territorio es el campo de acción. Puede ser todo aquello que consideramos como nuestro: la casa, el coche, el trabajo, la pareja, mi vida sexual, etc, hasta un sofá puede ser «mi territorio» si así lo siento.
Y estos conflictos de territorio, como ya comenté, son diferentes entre hombres y mujeres
Conflictos Emocionales de la Cistitis
-En las mujeres
El problema con el territorio es la organización de ese territorio. Hay una necesidad de poder organizar su territorio (el que sea) y la mujer se siente separada de esta organización.
-En los hombres
La problemática con el territorio es la marcación de los límites. Hay una necesidad de marcar los límites de ese territorio y que se respeten y cuando no lo consigue y se siente invadido en su territorio aparece el conflicto.

CASO DE INFECCIÓN DE ORINA RECURRENTE
Para sea un poco más fácil de entender, te cuento el caso de una mujer de 42 años que lleva 5 meses con infección de orina recurrente. El tratamiento médico con antibióticos no consiguió remitir definitivamente la infección ya que mientras tomaba el antibiótico si mejoraba, pero a los pocos días volvían los síntomas.
La infección de orina comienza cuando, después de divorciarse, empieza una nueva relación de pareja. El momento en el que se desencadena la infección de orina es después de mantener relaciones sexuales por primera vez con esta nueva pareja.
En la primera sesión buscamos el programante, es decir, el momento en el que se produce el impacto emocional que va a generar posteriormente la enfermedad. Este momento es cuando tiene su primer novio con 17 años y su padre la pilla besándose con él y le dice: «Sólo las put.. se acuestan con hombres sin estar casadas».
En este momento es en el que ella se siente incapaz de organizar su territorio, en este caso, su territorio sexual porque no se siente capaz de vivir su sexualidad como desea. En este momento no hay síntomas, pero a nivel interno, ya se prepara la solución biológica. Esta solución biológica es la infección de orina que se activa en el momento de mantener relaciones sexuales con su nueva pareja sin estar casada.
Segunda Sesión
Después de la primera sesión los síntomas mejoran bastante, pero todavía no se resuelve del todo la infección. Así que, en la siguiente sesión buscamos lo que llamamos bloqueos o candados que son los pueden estar impidiendo que la enfermedad remita completamente. En este caso era la retención de líquidos que mi cliente padecía desde hacía tiempo, y, aunque no era muy importante, sí que impedía la resolución de la infección.
A partir de este cambio a nivel inconsciente, los resultados de la analítica están dentro de los valores normales, y desde el punto de vista médico ya no hay infección, pero esta mujer seguía sintiendo alguna molestia.
Tercera Sesión
La tercera sesión nos lleva a la historia de la abuela materna con la que estaba en relación por fecha de nacimiento, es decir, el conflicto está en el transgeneracional. Y la historia de esta abuela es que tiene ya siete hijos y ella no quiere tener más, pero no puede decir «no» a su marido y tiene ese sensación de sentirse incapaz de organizar su vida sexual ya que tiene que ceder a algo que no desea. Resuelta la historia de la abuela, la infección de orina ya no es necesaria.
Este es un ejemplo de como a través del trabajo inconsciente se puede ayudar a resolver una enfermedad física. Si tienes algún en el que te pueda ayudar con el Método Kíbar, ponte en contacto conmigo y te cuento como te puedo ayudar.
Foto de Sasun Bughdaryan en Unsplash