VPH y Biodescodificación
De los más de 200 virus del papiloma humano que se conocen, aproximadamente unos 40 de ellos se consideran de transmisión sexual. La infección por transmisión sexual (ITS) del VPH es la más común. De hecho, afirman que casi todos los hombres y mujeres sexualmente activos lo contraen en algún momento de su vida, pero, en la mayoría de los casos, la infección desaparece por si sola sin causar síntomas. Sin embargo, en algunas mujeres puede permanecer activo o generar cambios en las células del cuello del útero.
Además de este tipo de virus, también hay otros en los que la infección no es a través del contacto sexual y que son los responsables de las verrugas no genitales.
Centrándonos en el VPH de transmisión sexual, el problema aparece cuando el sistema inmunológico no es capaz de anular este virus apareciendo verrugas genitales, cáncer de vulva, de pene, ano, etc o cáncer de cuello de útero, que es el más común.
Desde el paradigma de la biodescodificación, la primera pregunta que surge es:
¿Por qué en algunos casos el virus desaparece por sí solo y en otros permanece? ¿Qué factor determina esto?
Y la respuesta a esto es la vivencia emocional y personal de la mujer que padece la infección.
VPH y Biodescodificación
La descodificación biológica de las enfermedades dice que la enfermedad no es el problema, en realidad es la solución, a través del cuerpo, de un problema emocional aún no resuelto.
La biodescodificación no sustituye un diagnóstico ni un tratamiento médico, pero sí puede ofrecer un camino más profundo del “para qué” inconsciente de esta manifestación en el cuerpo.
Entrando en la biología, el l área genital, especialmente el cuello del útero en las mujeres, está profundamente relacionada con:
- La sexualidad
- El territorio íntimo y reproductivo
- La relación con el placer y el deseo
- La vulnerabilidad y los límites emocionales
Cuando el cuerpo manifiesta un síntoma en esta zona, es una señal de que algo a nivel sexual no va bien o, dependiendo de la patología, algún problema relacionado con la reproducción tanto real como simbólica.
1. Conflicto en mujeres diestras
Para las mujeres diestras el trasfondo de esta infección es afectivo – sexual con una necesidad inconsciente de integrar un cambio en la manera en la que viven su sexualidad. Entonces el VPH está expresando el resentir interno de la mujer de:
“Necesito integrar una nueva información en relación a frustración sexual o afectiva que siento por no se la elegida por lo masculino, por no ser su prioridad, lo más importante para él”
En este caso, la mujer siente que no es lo más importante para lo que ella considera lo masculino a nivel de pareja ya que otras personas o cosas tienen prioridad (los amigos, el trabajo, la madre, etc.), son más importantes que ella.
A este resentir emocional de la mujer, a veces también se le añade un matiz de suciedad en las relaciones sexuales. Esta vivencia de suciedad puede venir determinada por creencias inconscientes o por valores opuestos a su comportamiento. Las relaciones sexuales también se pueden vivir como sucias cuando la mujer siente que son una “obligación” y no porque la fuercen, sino porque ella misma se obliga a mantener relaciones cuando no quiere o no le apetece y cede por miedo a algo.
2. Conflicto en mujeres zurdas
En el caso de las mujeres zurdas que presentan infección por VPH en el cuello del útero el conflicto emocional es diferente.
En este caso la vivencia emocional es un conflicto de pérdida de territorio sexual, lo que para ella es su territorio sexual. Por lo tanto ese resentir emocional sería:
“Necesito integrar una nueva información en relación a la pérdida de mi territorio sexual”
Efectivamente, entre otras cosas, su territorio sexual puede ser su pareja que la ha dejado o que tiene un amante y vive esto como pérdida.

Entrando en tu interior
Desde la biodescodificación, el objetivo no es “eliminar” el síntoma, sino entender el mensaje emocional que trae y liberar el conflicto que lo originó. Cuando esto sucede, el cuerpo ya puede recuperar su equilibrio natural.
Para empezar a conectar con tus emociones puedes hacerte estas preguntas y dejar que la respuesta venga sola:
- ¿Cómo te sientes realmente en tus relaciones sexuales?
- ¿Cómo te sentías las relaciones íntimas antes de aparecer el VPH?
- ¿Qué emociones no pudiste expresar y quedaron bloqueadas?
A través del Método Kíbar, es posible acceder a estas memorias guardadas en el inconsciente y trabajar con ellas para liberar patrones, emociones reprimidas y creencias limitantes.
Reconectando contigo
Es importante que llegues al origen emocional del VPH y cambiar la programación para que no se vuelva a repetir la infección, y evitar así complicaciones más importantes que puedan desencadenar en enfermedades como el cáncer. También es esencial reprogramar tu inconsciente para que puedas vivir tu sexualidad con plenitud en una relación de pareja equilibrada.
Mientras llevas a cabo ese proceso terapéutico, puedes implantar ya en tu vida pequeñas acciones que te ayudarán en este proceso:
1. Escucha tu cuerpo sin juicio
En lugar de pelear con el síntoma, obsérvalo como un mensajero. Pregúntate:
¿Qué frustración estoy viviendo en mi relación de pareja? (diestras)
¿Qué siento que he perdido a nivel sexual? (zurdas)
2. Reconecta con tu sexualidad desde la libertad, no desde el deber
Explora tu cuerpo, tu placer, tu deseo… desde la curiosidad, no desde la exigencia. Si no te apetece, no mantengas relaciones, no es el momento. Si tu pareja te ama de verdad, lo entenderá. Aprender a decir “no” también es una forma de sanar tu sexualidad. El cuerpo necesita saber que puede confiar en ti.
Eso sí, si no tienes deseo sexual ni ganas de mantener relaciones de forma permanente, contempla la posibilidad de que tengas algún bloqueo emocional en relación la sexo.
3. Perdónate por aquello que hiciste sin estar lista
A veces accedemos a experiencias por miedo a perder, a decepcionar o a no encajar. No se trata de juzgar el pasado, sino de abrazar con amor a la mujer que fuiste y a lo que hiciste.
VPH una oportunidad para el cambio
El VPH, como cualquier otra manifestación física, puede estar mostrando un conflicto emocional que ha quedado sin resolver. Al mirarlo con conciencia y compasión, se convierte en una oportunidad para sanar mucho más que el cuerpo: también la relación contigo misma, tu sexualidad y tu poder femenino.
¿Quieres descifrar el mensaje de tu enfermedad?
Si este tema te resuena, tal vez sea el momento de iniciar un trabajo profundo y amoroso con tu historia. A través del Método Kíbar, puedo acompañarte a descubrir el origen emocional de lo que estás viviendo y ayudarte a recuperar tu bienestar desde el inconsciente.
Si deseas comenzar este camino de transformación interior escríbeme y te cuento cómo puedo ayudarte